NAVAJAZO de Ricardo Silva ... "Un poema aberrante y exquisito"
Por: Marco Antonio Espinoza
Tuve la oportunidad
de presenciar esta obra cinematográfica dentro del primer Ciclo de Cine Tijuanense Independiente,
y debo decir que salí de la proyección muy satisfecho.
Navajazo es una
obra singular de gran calado del realizador tijuanense Ricardo Silva, es una
especie de “anti-cine”, una obra audio visual que tiene texturas importantes, y
debo decirlo porque me parece que estamos ante una película que merece mi
reconocimiento.
El cineasta
mexicano Felipe Cazals manifestó en
ocasiones que una película es
trascendente cuando logra atrapar al espectador, también yo
agregaría que es trascendente cuando inevitablemente nos hace movernos de la
butaca y enfocar el lente de nuestra mirada a lo que está ocurriendo en la pantalla,
y este es el caso de la obra del realizador en mención.
Me habían dicho que era una película poco comprensible,
incluso grotesca en el planteamiento de algunas escenas, pero realmente
considero que es exquisita, es como un animal raro que se ha cocido como plato
principal, del cual no estamos muy seguros de sus ingredientes, pero que
mientras lo desmenuzamos vamos teniendo cada vez más apetito.
En los años cincuentas surgió en el teatro una
corriente llamada “Del absurdo”, los
críticos de la época no pudieron comprender la sustancia y la forma de este
nuevo lenguaje teatral, lo consideraron aberrante, absurdo y sin sentido, pero
a medida que los críticos se adentraron en el estudio de este nuevo lenguaje,
descubrieron la profundidad de su poética.
Quizá sea el caso de Navajazo, donde el calado de
gran proporción de la obra aún no puede ser descifrado en su totalidad, hay que
digerirla, no de golpe, sino como alguien que degusta un platillo exótico.
Y es que uno como público agradece ver obras que
transgredan sin ningún compromiso de lo establecido, de lo que es explicable y
digerible. Yo creo que Ricardo Silva es un director que no le interesa seducir
o invitar un café con panecillos al espectador para que este comprenda la película
y este a gusto, para que finalmente aplauda y se vaya a casa repitiendo que se
ha divertido con la proyección y posteriormente pueda recomendarla a sus
amigos, NO, lo que hace el director es
mostrarnos una serie de eventos y personajes de la antropología social
de los marginados, de un lugar que puede situarse ya sea en una frontera como
lo es Tijuana, o en algún otro meridiano con características similares.
No creo que esta película haga una apología del “cliché´”
del submundo tijuanense, bien podríamos situar a estos personajes en algún otro país subdesarrollado o del
llamado primer mundo, también hay indigentes que viven en cloacas en Las Vegas,
o migrantes en países europeos, no creo que esta condición que es muy visible
en la película, magnifique el
estereotipo de la Tijuana jodida que muchos desearían ya no ver en pantalla.
La película tiene buen ritmo, la fotografía de Adrián Durazo y Alejandro Montalvo es
justa, sin ninguna pretensión artística, tiene una clara intención y no creo
que las características de su post-producción y del producto final sea el
resultado de tener un material mal grabado.
En Navajazo los escenarios son reales y su fotografía es congruente con la atmósfera que se presenta en éste canal donde
habitan los indigentes, las escenas de violencia y de sexo oral que nos muestra
el director, están bien argumentadas en el contexto del cuadro donde ocurren
las situaciones, pero más allá de los espacios físicos, están bien argumentadas
en el plano del perfil social y
psicológico de los personajes, yo creo que Silva es un pornógrafo, sí, porque
tiene toda la intención de desnudar las situaciones y su escencia dentro de cada
una de sus imágenes, y con esto nos muestra su estilo.
No solo podemos ver una parte de transgresión del
director en su lenguaje empleado, sino que también nos proyecta una gran
sensibilidad en su postura narrativa.
Por otro lado Silva nos da algunos elementos de reflexión
interesantes, como es el caso de la escena donde un director que está realizando
un casting para hacer una cinta porno expresa lo siguiente: -“Quiero hacer una
escena sexual en donde se sienta también amor”, a lo cual un novato y prospecto
actor le responde: -“Pues sí, puede haber sexo, pero no sé si amor”... Aquí vemos
a través de esta ventana cinematográfica del director, un elemento de su sentir
o de sus posturas en cuanto al sexo, o quizá solo es un juego en donde el
realizador nos quiere adentrar, para dado el caso, despertar en nosotros
inquietudes morales, psíquicas, o tal vez morbosas, no lo sé, pero creo que es un
acierto.
Al realizador no le interesa la catarsis
pública, no nos dice, miren que terrible realidad la que les muestro, solo la
exhibe, sabe presentarnos un plato inquietante, tentador, removiendo nuestras
fibras no solo sensibles, sino también en el plano de nuestra psique.
Navajazo tiene licencias en su lenguaje
interesantes, parte realidad, parte construcción, una obra con elementos de
¿etno-ficción?, ¿docu-ficción?, o tal vez un retrato muy orgánico de esta
antropología social marginal.
Navajazo es un poema aberrante y exquisito, un
discurso que es necesario ver.
Ricardo Silva, director de Navajazo (2013)
El apocalipsis imaginado a través de retratos de personajes tratando de sobrevivir en un ambiente hostil, en donde sólo se tienen el uno al otro y lo único en común que poseen entre sí es la voluntad de seguir viviendo, cueste lo que cueste.
Dirección: Ricardo Silva
Guion: Julia Pastrana Ricardo Silva Jose Carlos Yee
Producción: Paulina Valencia Ricardo Silva
Edición: Julia Pastrana
Música: Albert Pla
Fotografía: Adrián Durazo / Alejandro Montalvo
Sonido: Ricardo Carreño
Año: 2013
Duración: 75min
País: Mexico
https://www.youtube.com/watch?v=850d93X468w




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