sábado, 29 de marzo de 2014


NAVAJAZO de Ricardo Silva ... "Un poema aberrante y exquisito"


Por: Marco Antonio Espinoza




Tuve la oportunidad de presenciar esta obra cinematográfica dentro del  primer Ciclo de Cine Tijuanense Independiente, y debo decir que salí de la proyección muy satisfecho.

Navajazo es una obra singular de gran calado del realizador tijuanense Ricardo Silva, es una especie de “anti-cine”, una obra audio visual que tiene texturas importantes, y debo decirlo porque me parece que estamos ante una película que merece mi reconocimiento.

El cineasta mexicano Felipe Cazals  manifestó en ocasiones que una película  es trascendente cuando logra atrapar al espectador, también yo agregaría que es trascendente cuando inevitablemente nos hace movernos de la butaca y enfocar el lente de nuestra mirada a lo que está ocurriendo en la pantalla, y este es el caso de la obra del realizador en mención.

Me habían dicho que era una película poco comprensible, incluso grotesca en el planteamiento de algunas escenas, pero realmente considero que es exquisita, es como un animal raro que se ha cocido como plato principal, del cual no estamos muy seguros de sus ingredientes, pero que mientras lo desmenuzamos vamos teniendo cada vez más apetito.

En los años cincuentas surgió en el teatro una corriente llamada  “Del absurdo”, los críticos de la época no pudieron comprender la sustancia y la forma de este nuevo lenguaje teatral, lo consideraron aberrante, absurdo y sin sentido, pero a medida que los críticos se adentraron en el estudio de este nuevo lenguaje, descubrieron la profundidad de su poética.

Quizá sea el caso de Navajazo, donde el calado de gran proporción de la obra aún no puede ser descifrado en su totalidad, hay que digerirla, no de golpe, sino como alguien que degusta un platillo exótico.







Y es que uno como público agradece ver obras que transgredan sin ningún compromiso de lo establecido, de lo que es explicable y digerible. Yo creo que Ricardo Silva es un director que no le interesa seducir o invitar un café con panecillos al espectador para que este comprenda la película y este a gusto, para que finalmente aplauda y se vaya a casa repitiendo que se ha divertido con la proyección y posteriormente pueda recomendarla a sus amigos, NO, lo que hace el director es  mostrarnos una serie de eventos y personajes de la antropología social de los marginados, de un lugar que puede situarse ya sea en una frontera como lo es Tijuana, o en algún otro meridiano con características similares.

No creo que esta película haga una apología del “cliché´” del submundo tijuanense, bien podríamos situar a estos personajes  en algún otro país subdesarrollado o del llamado primer mundo, también hay indigentes que viven en cloacas en Las Vegas, o migrantes en países europeos, no creo que esta condición que es muy visible en la película,  magnifique el estereotipo de la Tijuana jodida que muchos desearían ya no ver en pantalla.

La película tiene buen ritmo, la fotografía de Adrián Durazo y Alejandro Montalvo es justa, sin ninguna pretensión artística, tiene una clara intención y no creo que las características de su post-producción y del producto final sea el resultado de tener un material mal grabado.





En Navajazo los escenarios son reales y su fotografía es congruente con la atmósfera que se presenta en éste canal donde habitan los indigentes, las escenas de violencia y de sexo oral que nos muestra el director, están bien argumentadas en el contexto del cuadro donde ocurren las situaciones, pero más allá de los espacios físicos, están bien argumentadas en el plano del  perfil social y psicológico de los personajes, yo creo que Silva es un pornógrafo, sí, porque tiene toda la intención de desnudar las situaciones y su escencia dentro de cada una de sus imágenes, y con esto nos muestra su estilo.

No solo podemos ver una parte de transgresión del director en su lenguaje empleado, sino que también nos proyecta una gran sensibilidad en su postura narrativa.

Por otro lado Silva nos da algunos elementos de reflexión interesantes, como es el caso de la escena donde un director que está realizando un casting para hacer una cinta porno expresa lo siguiente: -“Quiero hacer una escena sexual en donde se sienta también amor”, a lo cual un novato y prospecto actor le responde: -“Pues sí, puede haber sexo, pero no sé si amor”... Aquí vemos a través de esta ventana cinematográfica del director, un elemento de su sentir o de sus posturas en cuanto al sexo, o quizá solo es un juego en donde el realizador nos quiere adentrar, para dado el caso, despertar en nosotros inquietudes morales, psíquicas, o tal vez morbosas, no lo sé, pero creo que es un acierto.

Al realizador no le interesa la catarsis pública, no nos dice, miren que terrible realidad la que les muestro, solo la exhibe, sabe presentarnos un plato inquietante, tentador, removiendo nuestras fibras no solo sensibles, sino también en el plano de nuestra psique.

Navajazo tiene licencias en su lenguaje interesantes, parte realidad, parte construcción, una obra con elementos de ¿etno-ficción?, ¿docu-ficción?, o tal vez un retrato muy orgánico de esta antropología social marginal.

Navajazo es un poema aberrante y exquisito, un discurso que es necesario ver.




Ricardo Silva, director de Navajazo (2013)

El apocalipsis imaginado a través de retratos de personajes tratando de sobrevivir en un ambiente hostil, en donde sólo se tienen el uno al otro y lo único en común que poseen entre sí es la voluntad de seguir viviendo, cueste lo que cueste.
Dirección: Ricardo Silva
Guion: Julia Pastrana Ricardo Silva Jose Carlos Yee
Producción: Paulina Valencia Ricardo Silva 
Edición: Julia Pastrana
Música: Albert Pla
Fotografía: Adrián Durazo / Alejandro Montalvo
Sonido: Ricardo Carreño 
Año: 2013
Duración: 75min
País: Mexico


https://www.youtube.com/watch?v=850d93X468w

No hay comentarios:

Publicar un comentario